Última actualización: 8/3/2026 01:39h
Durante cinco días intensos y llenos de gracia, los 55 peregrinos de la diócesis de Jaén vivimos una experiencia transformadora en el corazón de la cristiandad. Esta crónica recoge, día a día, cada momento especial de nuestra peregrinación diocesana por Roma y Asís, desde la veneración de los restos de San Francisco de Asís hasta la Audiencia Papal con León XIV. Un viaje espiritual que quedará grabado para siempre en nuestros corazones.
Día 1 – Llegada a Roma: El comienzo de nuestra peregrinación.
El 1 de marzo iniciamos nuestra aventura espiritual. Tras el vuelo desde Madrid, los peregrinos llegamos a la Ciudad Eterna con el corazón lleno de expectativas. Una vez instalados en nuestros alojamientos, celebramos la primera Eucaristía en la Iglesia de la Santísima Sangre de Nuestro Señor Jesucristo, un momento perfecto para agradecer por el viaje y prepararnos espiritualmente para los días que nos esperaban.
Después de cenar, nos retiramos a descansar, sabiendo que al día siguiente nos aguardaba una jornada inolvidable en Asís.
Día 2 – Asís: Venerando a San Francisco en su 800 aniversario.
El segundo día nos regaló uno de los momentos más extraordinarios de toda la peregrinación. Por la mañana visitamos la Basílica Papal de Santa María de los Ángeles, donde se encuentra la Porciúncula, cuna sagrada de la orden Franciscana. Con guía local y auriculares, cada explicación cobró vida.
Tras la comida, celebramos la Eucaristía en la iglesia de San Carlo Acutis, Santa María la Mayor. Pero el momento cumbre llegó a las 17:30 horas cuando pudimos venerar los restos de San Francisco de Asís, en el 800 aniversario de su muerte. ¡Qué privilegio tan inmenso! Muchos peregrinos llegaban a Asís sin conseguir autorización para esta veneración extraordinaria que solo se celebra del 22 de febrero al 22 de marzo, pero nuestro grupo de la diócesis de Jaén tuvo la bendición de participar en este acontecimiento histórico y profundamente espiritual.
Día 3 – Roma: Tour panorámico y Basílicas Mayores.
El tercer día descubrimos la magnificencia de Roma a través de un tour panorámico con guía local. Visitamos las Basílicas Mayores de San Juan de Letrán, Santa María la Mayor y la Escalera Santa, espacios que respiran historia y espiritualidad en cada rincón. En Santa María la Mayor tuvimos el honor de celebrar la Eucaristía, un momento de comunión profunda que nos unió aún más como grupo de peregrinos. Cada basílica nos reveló tesoros artísticos y espirituales que enriquecieron nuestra fe y nuestro conocimiento de la tradición cristiana.
Día 4 – Audiencia Papal y San Pablo Extramuros.
Desde bien temprano, con las pilas cargadas y el entusiasmo desbordante, nos encontrábamos ya en la Plaza de San Pedro. Este cuarto día fue especialmente significativo para nuestra peregrinación diocesana: participamos en la Audiencia Papal con León XIV en la Ciudad del Vaticano, recibiendo la Bendición Apostólica del Santo Padre junto a miles de fieles de todo el mundo. La emoción era palpable entre todos los presentes.
Por la tarde, visitamos la Basílica Mayor de San Pablo Extramuros, donde celebramos juntos la Eucaristía, cerrando así una jornada que jamás olvidaremos.
Día 5 – Museos Vaticanos y regreso: El broche de oro.
El último día de nuestra peregrinación diocesana nos despedimos de Roma con una visita guiada a los Museos Vaticanos, la Capilla Sixtina y la Basílica de San Pedro. Contemplar las obras maestras del Vaticano con las explicaciones de nuestro guía local fue el broche perfecto para estos cinco días de gracia.
Tras el almuerzo en restaurante, nos trasladamos al aeropuerto de Roma para iniciar el regreso a Madrid y, posteriormente, en autocar hasta nuestro punto de origen.
Agradecemos profundamente a todos los peregrinos por su excelente comportamiento y responsabilidad durante toda la peregrinación, actitudes que convirtieron esta experiencia en un verdadero éxito diocesano. Regresamos transformados, con el corazón lleno de fe renovada y recuerdos imborrables.
Testimonio de los peregrinos tras la Peregrinación diocesana
¡Excelente viaje a Roma! Gracias a todos los que lo han hecho posible.
Una experiencia única y enriquecedora en todos los aspectos. En particular doy gracias por todo lo aprendido, lo sentido y por todas las personas que he encontrado en este camino. Abrazo fuerte para todos.
¡Magnífico viaje a Roma! Muchas gracias a la Diócesis de Jaén, a don Miguel Ángel, a María, Daniela y Pilar por haber conseguido que hayamos pasado estos días que nunca olvidaremos.
¡Una peregrinación extraordinaria y privilegiada! Gracias a María y a D. Miguel Ángel por la excelente organización. Estamos muy felices por haber hecho este viaje tan emotivo y por la gente que hemos conocido tan maravillosa. Gracias y abrazos fuertes para todos.
Ha sido un placer compartir esta peregrinación con todos vosotros y que en esta experiencia donde la Fe se comparte, se aprende de todos y sirve para en el crecimiento personal como acicate para el propósito de ser mejores en el día a día y seguir el camino de Jesús dentro de nuestra fragilidad como seres humanos pero con la alegría de saber que Dios está con nosotros y todos somos importantes para él. Agradecer a la Diócesis de Jaén, a D. Miguel Ángel como delegado de Peregrinaciones y a María Bonilla por la buena organización de este viaje. Y también a las guías locales. Un fuerte abrazo para todos los que hemos compartido esta peregrinación tan bonita y enriquecedora.
¡Ha sido una experiencia muy emotiva! Ánimo a mi familia y a mis amistades a qué la hagan. Muchas gracias por vuestro cariño y desvelo.
Verdaderamente ha sido una experiencia única e inolvidable. Gracias a todos los que habéis hecho que haya sido posible.
Ha sido una peregrinación hasta la tumba De San Pedro y ha sido bonito que nos encontremos con Pedro y Pablo como fundamentos de esta Iglesia sinodal que estamos construyendo entre todos. Gracias de corazón.
Ha sido un inmenso placer haber realizado este viaje con vosotros, os estoy muy agradecida.
Doy gracias a Dios que hayamos vivido esta experiencia tan bonita y tan enriquecedora para todos. Ha sido un sueño. D. Miguel Ángel y María, los dos para quitarse el sombrero ¡qué buena organización, tan estupenda!
Ha sido un viaje de peregrinación enriquecedor, emotivo, bonito, muy completo. Yo vuelvo a casa, satisfecha, contenta y “santificada”. Gracias a todos los que hemos formado parte de esta experiencia y sobretodo a Miguel Angel, María y a los guías que han estado con nosotros.
Ha sido un placer compartir con todos esta peregrinación, hemos echado unos días muy bonitos, muchas gracias a los organizadores ha estado todo muy bien.
Gracias por el viaje tan maravilloso que compartimos. Ha sido una experiencia realmente especial, llena de momentos inolvidables, y lugares increíbles que siempre recordaré. Cada detalle del viaje lo hizo aún más especial. Me siento muy agradecida por haber podido vivir esta experiencia. Gracias María y Miguel Ángel por vuestra organización y por hacer que este viaje fuera tan significativo para nosotros. Sin duda, es uno de esos recuerdos que guardaré con mucho cariño.
Mi agradecimiento a María y al padre Miguel Ángel por la estupenda organización de este viaje, así como a las guías por todo lo aprendido con ellas. Viaje para recordar de forma muy especial.
Gracias al padre don Miguel Angel y María, por la organización de esta peregrinación y a las guías por su saber hacer. Que Dios nos ayude en nuestro día a día.
Compañeros peregrinos, deciros que mi experiencia ha sido muy gratificante e inolvidable y yo los tres momentos que destaco de todo lo vivido (que han sido muchos): la subida por la Escalera Santa, hacer oración ante la tumba del Papa Francisco y la visita a San Carlos Acutis. La convivencia con todos vosotros ha sido muy cercana y enriquecedora , estar con personas que comparten tu misma Fé y que sin conocerte de nada te dan su cariño no tiene precio. Quiero dar las gracias y felicitar a María y a Don Miguel Ángel por la perfecta organización y por su cariño y cercanía. Doy gracias a Dios ¡Nos vemos en la próxima!
Quiero agradecer el paso por la peregrinación, a la organización de esta por parte de María Bonilla y, por supuesto, también a la dirección espiritual de padre Miguel Ángel.
Buenas tardes a todos y cada uno de los peregrinos que hemos tenido la suerte de ser llamados por Jesús 🙏 para este encuentro y haber tenido esta convivencia en la fe. Cada una de las homilías de Don Miguel Ángel nos ha ha hecho recapacitar y ver que tenemos la suerte de ser cristianos católicos y que la Eucaristía, como decía San Carlos Acutis es el camino al Cielo. Hemos pasado unos días muy agradables y hemos conocido a mucha gente buena y sencilla. Estamos muy contentos y muy agradecidos a María Bonilla por su capacidad de organización y planificación y a todas las guías por saber transmitirnos sus conocimientos, al padre Miguel Ángel por su bondad y habernos acercado más a la Fe. Jaén y Melilla no han estado nunca más cerca. Hasta pronto si Dios quiere.
Es una satisfacción haber estado con vosotros y haber conocido otras personas en este viaje de peregrinación y de profundidad cristiana.
Quiero dar gracias por haber compartido con todos vosotros estos días tan intensos en todos los sentidos. Gracias al padre Miguel Ángel por su cercanía y por haber ofrecido la eucaristía cada día y, cómo no, a María, buena organizadora y amable con todos nosotros.
Para mí ha sido una experiencia muy gratificante y enriquecedora tanto a nivel espiritual como personal. Lo he vivido y disfrutado a lo grande, cada minuto, cada acontecimiento y todo desde lo más profundo de mi alma y corazón. He conocido a muchos peregrinos y otros ya conocía de anteriores Peregrinaciones. Cada Peregrinación es diferente. Dios y la Virgen Santísima nos transmiten cosas diferentes y lo que a cada uno nos piden en ese momento. Para mí TODO lo vivido quedará guardado para siempre en mi corazón y en mi recuerdo. Quisiera agradecer a Miguel Ángel y María su dedicación, la organización… y la paciencia que han tenido con todos nosotros. También agradezco a las guías su trabajo. Deciros que ha sido impresionante.
Después de haber compartido tanto entre los que hemos realizado esta peregrinación, me quedo con que somos unos privilegiados por haber estado tan cerca del Padre y haber compartido entre nosotros la fe en Cristo, no pensaba que me podría ocurrir a mí este sentimiento tan profundo por el amor a Cristo Jesús y sentir tan cerca a sus apóstoles Pedro y Pablo.
Ha sido gratificante vuestra compañía y cercanía de cada uno de vosotros, nos vemos próximamente. Gracias a nuestro sacerdote, María y guías por vuestra organización y explicaciones en cada momento vivido.
Ha sido una peregrinación que no voy a olvidar.
Poco que añadir a todo lo que habéis compartido. Gracias María y Miguel Ángel, por esta bella peregrinación y espero nos volvamos a ver en otra con este estupendo grupo.
Muchas gracias también a Don Sebastián, nuestro Obispo de Jaén, por sus oraciones. Sabíamos por Don Miguel Ángel que pedía y se interesaba por cómo iba nuestra peregrinación. ¡Esas oraciones han llegado a Dios!
Muchas gracias a todas las personas de la organización de esta peregrinación, les ha salido genial y nosotros, todos encantados.
Valorar y agradecer enormemente el esfuerzo que hizo la organización de la peregrinación para que pudiéramos contemplar los restos de San Francisco de Asís y por todos los detalles que han tenido con nosotros, venimos más fortalecidos y renovados en la fe.
Don Miguel Ángel y María, gracias por vuestra entrega y paciencia; ha sido una peregrinación de convivencia y Fe, en esos lugares tan especiales.
💬 ¿Te gustaría vivir una experiencia similar? Mantente atento a las próximas peregrinaciones diocesanas y únete a nosotros en el próximo viaje de fe. ¡Comparte esta crónica con otros peregrinos!
